El Liceo Departamental Nº 1 avanza en los preparativos para el comienzo del nuevo año lectivo, mientras culmina las actividades correspondientes al ciclo 2025. Así lo confirmó su director, profesor Heber Fernández, quien destacó el reintegro del personal y la puesta en marcha de la planificación académica.
En esta primera quincena de febrero, la institución desarrolla instancias de apoyo para estudiantes de cuarto, quinto y sexto año, las cuales culminarán con exámenes y pruebas finales. Según explicó Fernández, el año lectivo 2025 para Secundaria finaliza en febrero, mientras que el inicio de cursos 2026 está previsto para los primeros días de marzo, comenzando el 2 con cuarto año, el 3 con quinto y el 4 con sexto.
En materia docente, el jerarca señaló que la primera ronda de elección de horas para profesores efectivos se concretó en diciembre, y adelantó que en los próximos días se definirá el calendario para nuevas designaciones, incluyendo horas interinas, con el objetivo de completar la cobertura docente en el departamento.
El liceo cuenta actualmente con una matrícula cercana a los 1.400 estudiantes, sumando los turnos diurno y nocturno. Cada año, alrededor de 300 alumnos egresan e ingresan nuevos estudiantes, manteniendo una renovación constante del alumnado. En el turno nocturno, la inscripción anual oscila entre 300 y 400 estudiantes, con unos 100 egresos promedio.
Fernández también informó que ya se encuentran en desarrollo los exámenes pendientes y pruebas finales, recordando que los estudiantes deben concurrir al centro educativo para completar los trámites correspondientes. El cierre administrativo del año lectivo 2025 está previsto para el 13 de febrero.
En paralelo, el director destacó importantes mejoras en la infraestructura del liceo. Todos los salones cuentan ahora con aire acondicionado, tras una campaña impulsada junto a la comunidad educativa. Además, se culminaron trabajos en el sistema eléctrico del edificio, lo que permitirá afrontar las altas temperaturas con mejores condiciones para estudiantes y docentes.
“Es fundamental que tanto alumnos como profesores cuenten con espacios cómodos, porque eso favorece el clima de aprendizaje”, subrayó Fernández.